Me perdí en tus ojos,
esos que me atrapan y no puedo
dejar de mirarlos.
Se clavaron como daga en mi pecho,
me desarmaron por completo y
me cautivaron sin derecho.
Eres una droga que no daña,
que me atrapa, que no engaña.
Me siento desnudo ante tus ojos,
me acurruco en su brillo,
ante ellos soy como un chiquillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario